Natalia y Pablo, Marín 2019

¡No sabéis las ganas que tenía de publicar la boda de Natalia y Pablo! Ella y yo nos conocemos de vista desde hace tiempo, pero nunca habíamos hablado… ¡hasta ahora! Conocí su boda a través de amigos en común, ya que el autor de las instantáneas es Cristian Pena, talentosísimo fotógrafo de moda, a quien conozco desde la adolescencia. Cuando vi algunas de las imágenes tuve claro que, cuando volviese a la web, intentaría convencerlos a todos para compartir estos recuerdos con La Novia Esteparia. Por suerte, ¡dijeron que sí al instante y hoy publico una de mis bodas preferidas del pasado año!

Pablo y yo nos conocemos desde pequeños, pero no fue hasta la universidad cuando empezamos a salir. Llevamos muchos años juntos pero la mayor parte viviendo en ciudades separadas; a finales de 2018 pude volver a Galicia para estar más cerca de él y de mi familia” me cuenta Natalia. “Unos meses después, en mi cumpleaños, fuimos a pasar el fin de semana a Barcelona, y en medio de Paseo de Gracia me regaló un anillo precioso de su familia. En el momento fue un poco confuso, porque pensé que quizás era un regalo por mi cumpleaños, pero esta vez era diferente“.

Decidieron casarse ese mismo verano, contando con siete meses para prepararlo todo. No fue un problema; la pareja tenía muy claro lo que quería: una boda sencilla, campestre y romántica en la zona de Marín (Pontevedra), de donde proceden. “Mi inspiración fue la boda de Margherita Missoni, ¡mi novia favorita!” confiesa Natalia. Una icónica influencia que se deja sentir en la decoración a la italiana en el Invernadero del Pazo de Santa Cruz (Bueu), lugar escogido para el convite, en el fabuloso vestido de la novia y hasta en el postre (¡enseguida veréis a qué me refiero!).

Natalia es diseñadora y eso se nota en cada detalle. Ella misma se encargó de idear su vestido y escoger las mejores telas, optando por una combinación de distintas capas de organza que le confieren ese toque romántico y voluminoso que vais a ver a continuación. Para la confección, nadie mejor que su tía, quien tras trabajar muchos años en Pronovias continuó creando vestidos de novia en México, y que regresó a España un mes antes de la boda para realizar un encargo tan especial. “Tengo mucha confianza con ella y supo captar a la perfección lo que quería en muy poco tiempo”.

En cuanto a Pablo, vistió un elegante traje azul a medida y zapatos Prada. Y es que esta estilosa pareja sabe escoger muy bien sus complementos: Natalia utilizó unos pasadores de Simone Rocha, unas espectaculares sandalias de The Attico y un maravilloso bolso de plumas diseñado por ella misma. Pura fantasía, redondeada con un sencillo ramo de rosas creado por las chicas de Inbloom.

Si esta boda ya tiene todos los ingredientes para convertirse en un favorito instantáneo, esperad a saber cómo se gestó el reportaje: “Mi experiencia principal es en moda, como fotógrafo y director de arte en diferentes compañías del sector y, actualmente, como freelance. Coincidí con Pablo es una de las empresas donde trabajaba y me propuso que fuese el fotógrafo de su boda. Pese a no haberlo hecho antes, la idea me apetecía.” me explica Cristian. “Los novios buscaban un punto de vista diferente. Mi propuesta fue captar momentos únicos y ¡qué mejor manera que de forma analógica!” A partir de esta idea, Cristian crea un reportaje diferente y rompedor que combina imágenes digitales y analógicas, consiguiendo una atmósfera retro que no puede adaptarse mejor a la estética de la celebración. “Disfruté como un invitado más” afirma Cristian.

Insieme puso la nota musical en la ceremonia y RmusicaDJs hizo lo propio durante el banquete y la fiesta posterior. Las flores que adornaban el Invernadero fueron una creación de Inbloom y las velas que completaban los centros de mesa procedían de Cerería San Román. En cuanto a la gastronomía, el catering fue cosa de Casa Solla, auténtica garantía de calidad, y el postre, una apetecible tarta gigante de frambuesas, obra de la pastelería Nel Freire.

“La boda fue maravillosa y no queríamos que acabara, pero duran tan poco… En los jardines del Invernadero la gente se lo pasó muy bien haciéndose fotos y bebiendo sentados sobre las alfombras con cojines de rayas amarillas y blancas, decoradas con cestas con limones, que habíamos dispuesto sobre el césped. El baile lo abrimos con la canción “No puedo vivir sin ti” de Coque Malla y después… ¡llegó la fiesta! ¡Nos lo pasamos genial!” concluye Natalia. ¡Chicos, millones de gracias por compartir estos recuerdos con La Novia Esteparia!

Fotografías: Cristian Pena, @pena_cristian

Zapatos novia: The Attico, @theattico

Pasadores novia: Simone Rocha, @simonerocha

Zapatos novio: Prada, @prada

Localización: Invernadero del Pazo de Santa Cruz, @elinvernaderodelpazo

Catering: Casa Solla, @restaurantecasasolla

Pastelería: Nel Freire

Flores: Inbloom, @inbloomsi

Velas: Cerería San Román (Pontevedra)

Música ceremonia: Insieme, @grupoinsieme

DJs: RmusicaDjs, @rmusicadjs